éxito y dinero . club

El capitalismo funciona

Escribo estas líneas desde el Aeropuerto de La Guardia, en Nueva York. Acabo de pasar por un puesto de venta y he sido testigo de una maravillosa escena de la que todos somos testigos continuamente a poco que pisamos la calle: gente comprando.

Capitalismo en el Aeropuerto de La Guardia

¿No es increíble? Un puesto con productos alimentarios, gente que coge tranquilamente los productos que quiere, y que después va al mostrador para pagárselos a quien los vende. Todo de forma educada, pacífica y voluntaria. En serio: ¿no ves lo maravilloso que es eso?

¿Cómo nació el dinero?

Pagar a alguien por algo no es más que reconocer a ese alguien el mérito que tiene por proporcionártelo. Esto ha sido así desde que el hombre está aquí.

En la Antigüedad, cuando no existía el dinero, la única manera civilizada que tenías para obtener algo de alguien era dándole a cambio otra cosa que para él tuviese un valor similar (lo que se conoce como trueque). Sin embargo, ¿qué pasaba cuando tú tenías por ejemplo una vaca para trocar, y sólo necesitabas hacerte con un cuenco de barro? ¿Matabas y troceabas a la vaca para darle una porción equivalente al vendedor del cuenco? ¿Y qué hacías con el resto de la vaca? ¿Dónde lo guardabas? ¿Te lo tenías que comer por fuerza o venderlo también rápidamente para que no se pudriese? (Te recuerdo que en la Antigüedad no existían los congeladores, así que no podías guardar carne para comer la semana siguiente.)

Esa dificultad para dividir proporcionalmente los bienes a la hora de intercambiarlos hizo que las distintas sociedades fueran adoptando monedas de cambio fácilmente divisibles, con el ánimo de hacer más sencillo el trueque; algunas escogieron el metal, otras la sal, otras incluso conchas marinas. O sea, a partir de ese momento tú decidías qué precios exactos —usando la moneda de cambio— les ponías a tus bienes. Si por ejemplo tenías frutos secos y te resultó sencillo cogerlos, quizás les ponías un precio de dos conchas marinas; si habías cazado un león y te habías jugado la vida, eso tenía mucho más valor, por lo que a lo mejor le ponías un precio de 100 conchas marinas a la carne y otras 100 a la piel (y, a su vez, quien se dedicase a fabricar ropa te podría comprar la piel por 100 conchas y después vender la ropa ya hecha por 150, etc.).

Finalmente, se terminó estableciendo el metal como moneda de cambio porque, además de ser resistente y no desgastarse con el tiempo, era un material fácilmente maleable y divisible.

¿Te has parado a pensar de dónde vienen los nombres de algunas monedas (sobre todo, las más antiguas)? Una libra esterlina (moneda británica) era realmente una libra de plata esterlina, o sea aproximadamente 453 gramos de plata esterlina. Eso significa que quien vendiese algo a cambio de una libra, lo que quería eran 453 gramos de plata a cambio de ese algo.

Que alguien tuviese mucha plata en su casa, pues, no era más que la clara demostración de que ese alguien era muy trabajador y sabía satisfacer las necesidades de su prójimo con éxitoIgual que hoy, ni más ni menos.

Los socialistas están equivocados

Tengo amigos —sobre todo los de izquierdas— que realmente creen que sin dinero se viviría mejor y todos tendríamos de todo. Pero, si has entendido este post, comprenderás que esa idea es errónea. Una vez más: pagando por algo estás reconociendo a alguien su mérito por proporcionarte eso que tú necesitas (si quieres que te den algo gratis, lo que estás diciendo es que quieres que alguien trabaje gratis para ti, y a eso se le llama esclavismo).

La gratuidad no existe. Detrás de cada producto hay alguien que ha trabajado para crearlo. Siempre.

El problema es que vivimos en un mundo desnortado. Cualquier gilipollas diría que la comida que vendían en el puesto del aeropuerto deberían darla gratis “porque todos tenemos derecho a comer”, sin pararse a pensar en la cantidad de trabajo que hay detrás de esa comida; sin pararse a pensar que cada trabajador que ha participado en su elaboración tiene derecho a una recompensa económica por su trabajo. También hay quienes dicen que deberíamos volver al trueque para que no existiese el dinero: esos no se han enterado de que el dinero es simplemente una moneda de cambio, y que sin él tendríamos que regresar a la época en la que debíamos matar y trocear una vaca entera en caso de necesitar comprar sólo un cuenco de barro.

Si no tienes dinero y eres pobre, no le des más vueltas: lo único que significa eso es que no estás ofreciendo nada de valor al resto de la sociedad. Aunque volviésemos al sistema de trueque directo seguirías siendo pobre (porque seguirías sin ofrecer nada de valor). Para ganar dinero, ofrecer a la sociedad algo de valor es la clave.

El socialismo es una teoría, es un sistema artificial, inventado por el hombre, que además fracasa cada vez que se ha llevado a cabo, principalmente porque parte de la base de que la economía es estática y se puede dirigir, cuando esto no es así: la economía es dinámica, y depende de las millones de decisiones voluntarias que constantemente tomamos todas y cada una de las personas que convivimos en este mundo.

El capitalismo no es una teoría, el capitalismo es directamente la condición básica del ser humano. La moneda (el metal) no es más que un medio para hacer el trueque más sencillo. El capitalismo es ser libre para trabajar ofreciendo algo que el resto de la sociedad demande, y, con el dinero que te den a cambio, poder pagar otras cosas que tú demandes. Es perfecto: ofreces algo de valor con lo que ganar suficiente dinero como para pagar otras cosas valiosas para ti. Y, si no ganas suficiente dinero, quiere decir que lo que estás ofreciendo no tiene suficiente valor para el resto de la sociedad. Nadie más tiene la culpa.

Por eso el capitalismo es el sistema más puro que existe: tienes que dar para recibir (y lo que recibas será exactamente lo que merezcas, según lo que hayas dado antes). Quien esté en contra de eso es un egoísta y un insolidario.

El capitalismo funciona. De hecho, es lo único que funciona.



Suscripción: rss